Chuck Norris falleció el jueves 20 de marzo en Hawái, a los 86 años, rodeado por su familia TMZ. Nacido en 1940 en Ryan, un pequeño pueblo de Oklahoma, hijo de una ama de casa y un veterano de la Segunda Guerra Mundial al que él mismo describió como alcohólico NBC News. Creció pobre, en un hogar marcado por la inestabilidad, lo que lo obligó a asumir responsabilidades muy pronto. De ahí saltó a la Fuerza Aérea, de la Fuerza Aérea a las artes marciales, y de las artes marciales a Hollywood. Protagonizó clásicos del cine de acción de los 80 como The Delta Force, Missing in Action y Code of Silence Variety, y reinventó su carrera con nueve temporadas de Walker, Texas Ranger.

Pero lo que lo hizo verdaderamente único fue su segunda vida digital: a principios de los 2000 se convirtió en uno de los primeros memes de Internet CNN, con frases absurdas sobre su supuesta invencibilidad que lo mantuvieron vigente para generaciones que nunca vieron sus películas. Él mismo celebraba el chiste, como cuando contó que una cobra real lo mordió y, tras cinco días de agonía, la cobra murió NPR.

Norris dejó de ser una persona hace mucho. Se convirtió en una idea. Y las ideas, por definición, no hacen caso a la muerte.