Los mercados de predicción online llevan años operando en los márgenes de internet, pero la crisis iraní de 2025 los llevó al centro de la conversación global. Plataformas como Polymarket y Kalshi permiten apostar dinero crypto sobre eventos reales: desde quién gana el Oscar hasta si caerá un régimen político.

En Polymarket apareció una apuesta titulada "¿Caerá el régimen iraní antes del 30 de junio?" que acumuló más de 12 millones de dólares. Kalshi lanzó un contrato similar sobre Khamenei que llegó a 54 millones. La controversia estalló cuando Kalshi congeló los pagos argumentando que sus reglas prohíben contratos que "se resuelvan directamente por la muerte de una persona". La línea entre especulación financiera y apuesta sobre tragedias humanas quedó expuesta.

Polymarket hoy cuenta con entre 500.000 y 700.000 usuarios activos mensuales y un volumen de apuestas estimado en USD 22.000 millones para 2025. Ya no son fenómenos marginales: son una nueva forma de medir la opinión pública, donde la multitud reemplaza a los expertos.

La pregunta no es si estos mercados son útiles o peligrosos. La pregunta es qué dice de nosotros que el futuro político del mundo tenga cotización.