Mark Zuckerberg ya no solo habla de inteligencia artificial: la está usando para gestionarse a sí mismo. Según The Wall Street Journal, el CEO de Meta está desarrollando un agente personal de IA diseñado para ayudarlo en sus funciones al frente de una empresa con más de 3.500 millones de usuarios diarios en todo el planeta.

Lo que debería incomodar no es el agente de Zuckerberg, sino lo que viene después. "Mucho de lo que hace valiosos a los agentes es el contexto único que pueden ver", dijo en enero. Contexto que incluye tu historial, tus intereses, relaciones y contenido.

La apuesta detrás es enorme: entre 115.000 y 135.000 millones de dólares en infraestructura de IA solo este año, casi el doble que en 2025. Y la arquitectura para lograrlo se está montando rápido. Compraron Manus por más de 2.000 millones, pusieron a Alexandr Wang de Scale AI como chief AI officer, y adquirieron Moltbook, una plataforma social de agentes. No están experimentando. Están armando infraestructura para que la IA no sea una herramienta dentro de sus productos, sino el producto mismo.

¿Y si Meta no quiere darte un asistente, sino poner a su asistente entre vos y tus propias decisiones? Eso ya no es publicidad segmentada. Es otra cosa.