La productora Olga Lee, bajo la dirección de Oliver Garland, recibió un encargo de la agencia Publicis Impetu para su cliente Tienda Inglesa: una pieza institucional animada de más de cuatro minutos. La dirección, edición y postproducción quedaron a cargo de Olga Lee. El equipo ya venía explorando IA generativa en su trabajo audiovisual y estaba abierto a la herramienta. Lo que cambiaba era la escala: el proyecto exigía un nivel de generación visual con IA que todavía no habían desarrollado.
Olga Lee convocó a Guido Iafigliola como socio tecnológico y creativo. No para reemplazar a su equipo, sino para integrarse a él: aportar el conocimiento en IA generativa que el proyecto necesitaba, capacitar al equipo en un nuevo flujo de trabajo y producir junto a ellos una pieza que con métodos tradicionales habría sido inviable en el mercado local.
Se crearon personajes desde cero, se desarrollaron hojas de estilo para cada uno, se capacitó al equipo de Olga Lee en el flujo de trabajo con IA y se sumaron recursos especializados para la fase final de producción. La dirección creativa y las decisiones editoriales se mantuvieron siempre en manos de Oliver Garland y su equipo.